Centro Cultural Cubano de Nueva York.

El Super Portada031

Por Omar Torres

Cuarenta y tres años no son nada.
Gardel no se lo pudo haber imaginado… Cuarenta años no
son nada: una vida y un instante nada más.
Cuarenta años navegando en el vacío, inventando memorias,
recreando pasados, añorando distancias. Cuarenta años de
trabajo, de encuentros, de creación, de sonrisa y llanto.
Centro Cultural Cubano.
Qué es eso? Qué quiere decir? Las tres palabras no descifran su
significado. No hay diccionario ni magia.
Fue un grupo de muchachos, “los muchachitos”, como dirían
los ancianos catedráticos cubanos del exilio. Un día
descubrieron la angustia de no pertenecer. Abrieron las
ventanas de sus apartamentos en Nueva York y tampoco
vieron las palmas que en otros días Heredia añorara tanto.
El CCCNY fue un auto-descubrimiento a través de la cultura
cubana, de la historia de la isla, de su música, la literatura, las
artes plásticas, la sonrisa y los abrazos. Un descubrimiento de sí
mismo y también del otro, un descubrimiento de todo. El CCCNY
fue un mapa, un camino a través del cual se podría descubrir
lo pensado y añorado, y emprender la ruta de la afirmación
de que lo cubano está dentro de nosotros y nuestras palabras,
anhelos, angustias y alegrias eran tan cubanas como las de
cualquiera que nunca abandonó la isla.
Una noche, luego de las faenas cotodianas, nos reunimos en el
studio fotográfico de Rafael Llerena. No nos conocíamos los
unos a los otros y sin embargo éramos todos lo mismo, nuevas
raices, herederos de otros cubanos en otros tiempos que
enfrentaron la misma dicotomía. En 1970 Ivan Acosta y yo nos
conocimos en el ensayo de una obra de teatro, cubana por
cierto, que se presentaría en Manhattan. Ese fue el primer
eslabón. La cadena fue creada por todos los que participaron
durante los siguientes cuarenta y tres años, artistas, intelectuales,
publico y amigos.
El Centro nos abrió puertas, nos facilitó la manifestación de
tantas inquietudes, nos unío, dió significado a nuestras vidas y
nos hizo conscientes de que no estábamos solos. Pero sobre
todo dejó plantada la evidencia de que la cultura cubana no
se creaba solamente en la isla. Saco, Heredia, Marti y tanto
otros ya habías dejado la evidencia.
Estos cuarenta y tres años que se nos han desaparecido también
marcan la evidencia, para los que la necesiten, de que la
cultura cubana se ha mantenido en marcha constante por
todos y para el bien de todos.
Un fuerte abrazo.
Omar Torres
Los Angeles, California. U.S.A.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s