Alex Katz. Aquí y ahora

Alex Katz. Atardecer 1 (Sunset 1), 2008. Óleo sobre lino. Cortesía del artista © VEGAP, Bilbao, 2015.

Alex Katz. Atardecer 1 (Sunset 1), 2008. Óleo sobre lino. Cortesía del artista © VEGAP, Bilbao, 2015.

Bilbao, 29 de agosto de 2015.

Querida Ofelia:

La exposición presenta 35 paisajes en los que Katz utiliza “una gramática de la abstracción”, que incluye el tratamiento expansivo de la superficie del lienzo al

completo, para capturar lo que el artista denomina “el tiempo presente” o la simultaneidad de ver y percibir. Katz describe este momento como un “flash” antes de que la imagen se enfoque.

La exposición pretende poner de relieve el papel fundamental —a menudo ignorado— que el paisaje ha tenido en la larga trayectoria de Katz. El observador se siente inmerso en los monumentales paisajes realizados desde la contemplación, que suscitan el diálogo sobre la confluencia de la percepción y la conciencia, la relación entre arte y naturaleza y la esencia de lo sublime del momento.

Las pinturas Atardecer y Crepúsculo son ejemplo de cómo Katz trata de atrapar “un flash de percepción”. En Atardecer, el artista refleja el calor de una tarde de finales de verano delineando la silueta de las ramas de unos esbeltos pinos sobre un cielo rojo profundo; en Crepúsculo, la luz de la luna, plateada y evanescente, se perfila atravesando una hilera de árboles al anochecer.

Las obras de la serie Arroyo negro van desde lo pequeño e íntimo hasta lo monumental y envolvente. El motivo de la serie es un pequeño arroyo que recorre la propiedad del artista en Maine. A menudo parecen densos paisajes forestales pero son, en realidad, el reflejo de ese paisaje en la superficie del arroyo. Al centrarse en lasimágenes proyectadas en la superficie del agua, planas e invertidas, Katz hace referencia a la ciencia de la percepción en su intento de apresar “el tiempo presente” o “el flash de percepción” en su obra.

El Museo Guggenheim Bilbao presenta la exposición Alex Katz. Aquí y ahora, que explora el desarrollo del paisaje dentro de la trayectoria del artista a lo largo de los últimos 25 años. Organizada por el High Museum of Art de Atlanta en colaboración con el Museo Guggenheim Bilbao, la exposición recoge 35 obras en las que Katz busca transmitir la apariencia de las cosas tal y como se sienten y perciben en el momento presente, ahora.

Alex Katz (Brooklyn, 1927) es un pintor cuya obra se enmarca tanto en el arte estadounidense posterior a la Segunda Guerra Mundial como en la vanguardia actual. Comienza su carrera artística en la década de los cincuenta como pintor figurativo en un momento en que impera la abstracción, desafiando así a la crítica que rehusaba la imaginería en el arte, y especialmente la figuración. Aunque Katz rechaza el abandono de la imagen que propugnaba el Expresionismo Abstracto, sí adopta la energía y lógica formal de este movimiento. Desarrolla una pintura rápida y física inspirada en la pintura de acción de Jackson Pollock, y cuyas composiciones –All over – fueron una revelación. Katz afirmó que su meta era capturar en su trabajo “todas las cosas rápidas que pasan”.

Con un espacio pictórico de poca profundidad y líneas intensamente descriptivas, limpias y reduccionistas, Katz busca provocar una conversación sobre la confluencia de la percepción y la conciencia, la relación entre arte y naturaleza y la naturaleza de lo sublime en nuestro momento contemporáneo. Más conocido por sus retratos, Katz ha pintado paisajes tanto en su estudio como del natural desde comienzos de su carrera.

El paisaje de Maine ha sido una piedra angular en el arte de Katz desde 1949, así como la disciplina de la pintura del natural —que estudió allí durante los meses de verano—. Le llevó a pintar en exteriores durante los meses de otoño, invierno y primavera en Manhattan. Así, el City Hall Park de Lower Manhattan es el tema de la obra 3 de enero (January 3).

Su esposa, Ada, que aparece en el centro de este cuadro de tres partes, ha sido una de las constantes en su obra desde que se conocieran en 1957. Su retrato, situado ante una imagen fría e invernal del City Hall Park, destaca a través de los colores brillantes de su sombrero y su lápiz de labios; está ampliado y recortado, como un jump cut en el montaje de una película, y rompe la línea temporal y pictórica de la pintura. .

Más que representar imágenes de una manera fiel, a Katz le interesa capturar el instante de la percepción en la pintura. Este momento, que es como un “flash” explosivo antes de que la imagen se enfoque, es lo que denomina “el tiempo presente”. En la pintura 10:30 am, por ejemplo, Katz transforma el instante de la observación de una hilera de abedules animada mediante toques de luz en una experiencia épica y envolvente.

La simplicidad de las formas de Katz es fundamental para esta noción del momento presente. Los contornos de sus líneas y la yuxtaposición de las formas son precisos y deliberados, resultado de ampliar y modificar las composiciones varias veces en el estudio. Al refinar y calibrar la composición original durante meses, Katz consigue una imagen directa, abreviada y condensada.

Sin embargo, el artista afirma que su estilo tiene sus raíces en la abstracción. De hecho, sus pinturas se caracterizan por presentar composiciones integrales que en un primer momento pueden parecer espontáneas, y recuerdan obras del estilo pictórico gestual que se asocia a artistas como Jackson Pollock. No obstante, Katz determina su composición de antemano, permitiéndose la libertad de utilizar la pintura de forma rápida y física en busca de ese “tiempo presente”.

En una entrevista realizada en 1968, Katz describía sus pinturas de flores como una extensión de las escenas de fiestas que pintaba a menudo. Decía que las flores son “volúmenes superpuestos”, como las figuras que se solapan a medida que se avanza en el espacio pictórico de su obra. De hecho, los temas fundamentales de los paisajes de Katz son la forma, la superficie, el espacio y la luz, tal y como se funden en la naturaleza.

En los paisajes de Katz se aprecia un movimiento dinámico, similar a una danza, que invita al observador a acompasarse con él de acuerdo a su pensamiento y a su estado emocional. La luz y la forma aportan una inesperada síncopa de movimiento por la superficie de sus pinturas de flores. Ejecutadas rápidamente y con mano segura, mojado sobre mojado, las flores oscilan entre estados de gracia y estados de incomodidad que normalmente se asocian al cuerpo humano.

Las rosas de Katz, con sus carnosos pétalos y hojas dentadas, son fieras, agresivas, y contradicen la imagen amable que las flores normalmente concitan.

El vídeo 5 horas (5 Hours ), filmado y dirigido por el hijo del artista, el poeta y crítico de arte Vincent Katz, y por su nuera, la fotógrafa y cineasta Vivien Bittencourt, documenta la creación de la pintura 3 de enero, presente en la exposición. En él muestra al artista trabajando en un gran paisaje dividido en tres secciones: el retrato de la esposa de Katz, Ada, ocupa la sección central, y es flanqueada por escenas invernales a ambos lados. La película documenta el dinamismo de Katz a la hora de pintar. Comienza con un lienzo al que se ha transferido un dibujo a escala completa —una técnica que se desarrolló durante el Renacimiento italiano— lo que le permite pintar de manera rápida y fijar la composición final. Como sugiere el título del vídeo, toda la pintura queda terminada en unas cinco horas.

A lo largo de más de 20 años, durante los veranos Katz regresa a Maine para pintar un pequeño arroyo cercano a su casa y su estudio. Las obras de la serie Arroyo negro varían en escala, desde lo pequeño e íntimo hasta lo monumental y envolvente. Muchas obras de la serie muestran el reflejo recortado del paisaje en la superficie del arroyo, donde queda invertida su imagen. A través de esta ambigüedad espacial, Katz hace referencia al fenómeno de la percepción, por el que las imágenes se invierten cuando pasan a la córnea pero son interpretadas “del derecho” por el cerebro.

La horizontalidad extrema de Arroyo negro 16 (Black Brook 16) se interrumpe mediante unas pinceladas desconectadas, pintadas verticalmente por el lienzo, junto con unas burbujas que parecen flotar o reflejarse en la superficie del agua. Las tenues pero gruesas pinceladas que representan los troncos en las orillas del arroyo se asemejan a apariciones, recuerdos que irrumpen en la oscuridad de la obra.

El sueño de mi madre. Esta inmensa pintura es un compendio del vocabulario formal y poético de Katz. El cuadro, que consta de cuatro vistas de la misma escena en momentos diferentes del crepúsculo, sugiere saltos en el tiempo. Esta composición se asemeja a la métrica de un poema o al ritmo de una pieza musical, a la vez que establece una secuencia de expansión y compresión espacial a lo largo de lasuperficie del lienzo. Pese a estos intervalos temporales y formales, el campo pictórico de El sueño de mi madre (My Mother’s Dream) parece no tener límites. Este hecho, junto con la enormidadarquitectónica de su formato, invita a la reflexión y al recuerdo, absorbiendo emocionalmente alobservador. Katz invoca toda su virtuosidad técnica y su capacidad de percepción y las expresa de forma poderosa través de la confluencia de la percepción y el recuerdo.

Las pinturas Atardecer y Crepúsculo, cubiertas ambas de negro y salpicadas con un rojo feroz y turquesa, respectivamente, ejemplifican el extraordinario manejo de Katz de las relaciones de color. Pintada con sólida confianza, Crepúsculo captura el fugaz instante en que la luz de la luna pasa a través de las copas de un pinar.

En Atardecer 1 y Atardecer 3 Katz capta el contante cambio de la luz del atardecer que se desvanece a través de una fila de pinos. Las sutiles diferencias entre estos cuadros de misma composición —las gradaciones cromáticas, el movimiento descendente de las pesadas ramas recortadas ante el cielo vespertino— enfatizan la inmediatez y mutabilidad de la percepción.

In Focus es el nombre de las Didaktikas que complementarán cada nueva exposición monográfica que se presente en la galería 105 del Museo. Conoceremos en profundidad cada artista seleccionado y por ello en esta ocasión, la programación educativa comenzará con una charla del comisario de la exposición, seguida por un programa de visitas impartidas por artistas en cuya obra se aprecia la relación entre el arte y la naturaleza. In Focus se complementa con la oferta habitual: Reflexiones compartidas y el servicio de orientadores de salas.

Alex Katz en profundidad (Miércoles 21 de octubre, 18:30 h). El comisario de la exposición Michael Rooks, Wieland Family Curator of Modern and Contemporary Art, compartirá sus conocimientos sobre la obra de Alex Katz con motivo de la presentación de sus obras en la galería 105 del Museo.

Estas son las fechas y los artistas que ofrecerán sus particulares reflexiones sobre la obra de Katz: Juana García-Pozuelo, jueves 19 de noviembre; Lucía Onzain, jueves 23 de noviembre y  Juan Pérez Agirregoikoa, jueves 10 de diciembre.

Alex Katz. Aquí y ahora. Comisarios: Michael Rooks, Wieland Family Curator of Modern and Contemporary Art, y Petra Joos del Museo Guggenheim Bilbao. Del 23 de octubre, 2015, al 7 de febrero, 2016.

Un gran abrazo desde la culta y bella Euskadi,

Félix José Hernández.

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