La Catedral de Antigua St. John the Divine

La Catedral  St. John the Divine

La Catedral St. John the Divine

París, 26 de febrero de 2015.

Querida Ofelia:

Durante nuestro recorrido por la bella isla de Antigua el 11 de febrero pasado, fue una gran sorpresa el poder encontrarnos ante una catedral espectacular.

No importa desde que dirección uno se acerque a St. John, las torres gemelas de la catedral, erigida sobre una colina, dominan la silueta de la capital de Antigua. Son el símbolo característico de la misma y un importante punto de referencia.

Ya anteriormente, dos iglesias anglicanas, consagradas a San Juan, habían ocupado este lugar. La primera, levantada en 1681, era un simple edificio de madera desprovisto de toda belleza. La segunda iglesia, acabada en 1789, estaba hecha de ladrillos pintados de amarillo claro y tenía forma de cruz. Un terremoto en 1843 la redujo a escombros. La iglesia reconstruida se transformó en la catedral de la recién creada Diócesis de Antigua.

En 1847 se terminó su construcción y el 25 de Julio de 1848 fue consagrada como catedral e iglesia parroquial de San Juan. La construcción exterior es de piedra pulida y el interior está revestido de madera de pino a fin de proteger el edificio de los efectos de los huracanes y los terremotos. Por eso se llama a menudo a este edificio: iglesia dentro de la iglesia. En el lado oeste, dominan las dos torres gemelas de 23 metros y sus cúpulas de color aluminio. En su tiempo el edificio desató la polémica: los críticos lo describían como “un templo pagano con dos torres traperas como saleros.” Hoy, la catedral está considerada sin duda como la más impresionante de las Indias Occidentales.

La catedral y su claustro están rodeados por un muro de ladrillos. En 1798 se colocaron las puertas de hierro forjado en las cuatro entradas. La puerta sur, que es de hecho la puerta principal, está coronada por dos esculturas de plomo, pintadas de blanco, que representan a San Juan Evangelista y a San Juan Bautista. Se cuenta que las dos esculturas estaban en principio destinadas a la Martinica. En 1756, durante la guerra de los siete años entre Inglaterra y Francia, habrían sido el botín de un barco de guerra inglés que asaltó un barco francés de camino hacia la Martinica.

El altar principal de caoba es un regalo de 1926 en homenaje a Robert McDonald, antiguo canciller de las diócesis. En el frente se encuentran seis medallones: cáliz con serpiente venenosa, pelicano, el cordero de Dios; la letra M con una corona, símbolo de la Virgen María, reina de los cielos; fénix y el cordero de Dios sacrificado.

Los candelabros de plata también tienen su propia historia. Fueron regalados a la Iglesia en 1704 por el antiguo alto magistrado Coronel Peter Lee. El consejo municipal decidió en 1848 su venta para financiar el órgano. En 1885 el comerciante William Forest compró un saco con algunos trozos de plata, con los que construyó un candelabro, que colocó en su tienda para venderlo. El arzobispo Charles Branch (obispo auxiliar de 1882 a 1895 y obispo de 1895 a 1896), visitó al comerciante y se maravilló con el candelabro. Bajo toda la capa de suciedad y óxido descubrió los restos de una inscripción que identificaba los restos como aquella pieza vendida en 1848. El candelabro fue llevado a Inglaterra para su restauración y el 24 de junio de 1894 fue consagrado.

La cruz plateada fue consagrada en 1896 como homenaje al obispo Jackson (tercer obispo), que ejerció durante más de treinta años en Antigua (1860 – 1895).

Los vitrales sobre el altar son otra de las joyas de la iglesia. El central representa la crucifixión de Jesucristo con la Virgen María a un lado y San Juan al otro. Bajo él, se encuentra la inscripción “Este vitral fue erigido por algunos amigos en solidaridad y homenaje al reverendo D.G. Davis, primer obispo de Antigua.” (1842 – 1857). La ventana de la izquierda muestra el escudo de la diócesis y la de derecha el mismo blasón con el del primer obispo.

El sillón octogonal es de caoba, como el altar. Las esculturas de madera se combinan con el órgano y la zona del altar. En cada uno de los paneles se encuentra la estrella de seis puntas de David bajo una cruz. Esta estrella tiene una doble significación. Por un lado es símbolo del judaísmo y por otra de Dios. Cada punta de la estrella representa uno de los atributos de Dios: sabiduría, poder, sublimidad, amor, caridad y justicia. También simboliza los seis días de la Creación.

El candelabro en la nave central fue donado a la segunda iglesia parroquial en 1740 por el reverendo Philip Darby. Para evitar incendios, las misas de la tarde no comenzaron hasta 1886, tras la sustitución de las velas por lámparas. Hoy día se ha adaptado a la luz eléctrica. Se trata de una bella obra maestra en bronce amarillo que fue elaborado primero en partes independiente y ensamblado posteriormente. Una copia idéntica se halla en Lydd, en el condado de Kent, Inglaterra.

El atril del coro es de latón y fue en 1870 consagrado en honor al obispo Branch.

El órgano, fabricado en 1848 por J. W. Walker & Sons Ltd., UK, es otro de los tesoros de la catedral. Es el órgano Walker más antiguo que se conserva. La decoración es de caoba tallada haciendo juego con el precioso altar y su conjunto.

La capilla memorial de guerra de San Miguel y San Jorge está situada a la derecha del altar principal y está dedicada a los muertos de Antigua caídos en las dos guerras mundiales. Se observa una hélice sobre el altar que ha sido transformada en lámpara. Proviene de un avión que hacia el final de la primera guerra mundial voló en Francia pilotado por Roy McDonald M.C., D.F.C.

La Santa Capilla a la izquierda del santuario del altar mayor; fue consagrada el 12 de agosto de 1947 en homenaje a la vida y obra del arzobispo Edward Hutson (arzobispo de las Antillas 1921 – 1936 y obispo de Antigua 1911 – 1936). Para muchos, encima del altar se encontraba una pintura magnífica, atribuida al pintor italiano Correggio. Parece que esa pintura representa la Tentación de Jesucristo y se dice que bajo una luz determinada se puede ver el rostro de Satanás sobre el hombro de Cristo. Durante el periodo de restauración en preparación para le celebración del 150 aniversario de la Catedral en julio de 1998, se descolgó la pintura cuando se movió el altar hacia adelante. Se la colgará dentro de poco en un sitio adecuado en la catedral.

Las placas en los muros de la catedral muestran interesantes acontecimientos de la historia de la isla. Muchas son más antiguas que la propia catedral y fueron rescatadas de las antiguas iglesias. Otros aspectos de la historia de la isla se puedan descubrir en las inscripciones de las lápidas del viejo cementerio, que igualmente va a ser restaurado.

Durante el último terremoto en 1947, la catedral fue severamente dañada. Gracias a las donaciones de los habitantes se pudieron realizar las reparaciones más urgentes. Hoy, los mini-terremotos, las termitas, el tiempo y el desgaste general se hacen notar. Se ha comenzado un trabajo en profundidad para devolver a este edificio histórico, símbolo de Antigua, su esplendor original.

El corrimiento de los cimientos ha provocado la aparición de largas fisuras verticales. Un estudio de 1991 ya indicaba la necesidad inmediata de reparar los cimientos, los muros y paredes necesitan igualmente reparaciones. Las vigas de madera, las losetas, azulejos, las balaustradas de preciosa madera decorada, la cubierta del suelo de la iglesia, etc., se encuentran igualmente en muy mal estado de conservación. Algunas partes del cubrimiento interno en pino han sido gravemente afectadas por las filtraciones de agua en las partes en las que el techo se encontraba en mal estado. Tanto en la gran nave central como en las laterales, las piedras pulidas y lisas representan un peligro de más para los visitantes de la iglesia. Los relojes de ambas torres gemelas sufrieron graves desperfectos en et terremoto de 1974 y desde entonces no funcionan. El órgano también resultó afectado por las sacudidas sísmicas y tampoco funciona.

De dos a tres millones de dólares americanos son necesarios para un primer programa de restauración. Se pueden hacer donaciones para la restauración:

The Very Rev. Rudolph Smithen. Parish Priest & Dean. Cathedral & Parish of St. John. The Deanery. St. John’s Street. P.O. Box 71. St. John’s. ANTIGUA, West Indies. Tel: (268) 462-0820.

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

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