LA EXPANSIÓN DE LAS ARTES: + 0 – 1961


Henry Flynt durante su conferencia From Culture to Veramusement en el loft de Walter de María. New York, 28 de febrero de 1963. Foto en blanco y negro de Diane Wakoski. Cortesia de Henry Flynt.

Madrid, 21 de junio de 2013.

Querida Ofelia:

La muestra ± I96I. La expansión de las artes, organizada por el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (18 de junio – 28 de octubre de 2013) y comisariada por la historiadora de arte Julia Robinson y el artista Christian Xatrec, busca avivar el debate sobre cómo y cuándo se inició un nuevo camino teórico y artístico, que ocurre alrededor de los sesenta, década que marcó nuestra contemporaneidad. En ese momento, en que la modernidad dio paso a la posmodernidad, comienzan a desdibujarse las fronteras entre las diferentes prácticas, se redefinen criterios artísticos y cambian las redes de distribución.

En ± I96I La expansión de las artes se exploran los orígenes del cambio, la experimentación y las primeras actividades colectivas que abrieron paso a una expansión sin precedentes de la noción de “composición” y generaron un proyecto multidisciplinar que se desarrolló en el transcurso de ese mismo año.

La elección de este año, 1961, como ámbito de creatividad radical, supone una mirada a los años previos a la definición crítica e histórica de los principales nombres y términos de la década. De esta forma, la exposición se concentra en la cristalización inicial de algunas ideas fundamentales, con especial hincapié en los precursores, como Anna Halprin y John Cage, y en las obras decisivas creadas en torno a esta fecha de autores como La Monte Young, Robert Morris, George Brecht, Henry Flynt, Simone Forti, Jackson Mac Low, Walter De Maria, George Maciunas, Ray Johnson, Emmett Williams, Nam June Paik, Yoko Ono y otros.

Quizá el documento más importante de los orígenes sea An Anthology, una obra editada por La Monte Young y diseñada por George Maciunas en 1961, que no se publicaría hasta 1963. En ellas participaron 27 artistas y el título completo de la obra (traducido) revela tanto el alcance de este movimiento como la dinámica de la presente exposición: Una antología de operaciones al azar, arte conceptual, antiarte, indeterminación, planes de acción, diagramas, música, construcciones de danza, improvisación, obras sin sentido, catástrofes naturales, composiciones, matemáticas, ensayos, poesía.

Este es posiblemente el documento más significativo ligado a la explosión de la composición experimental y se establece como punto de partida de la muestra (varios ejemplares de esta obra puede verse en la primera sala), cuyo ámbito geográfico abarca desde las costas este y oeste de Estados Unidos -Nueva York o San Francisco como epicentros- y sus conexiones con Europa. En todos estos lugares, una nueva generación de compositores, poetas, coreógrafos y artistas reinventaron su práctica a raíz de las innovaciones radicales que se produjeron en el ámbito de la música avanzada.

Casi todos los artistas representados en la muestra colaboraron en la obra de Young y la mayoría de ellos —George Brecht (1926-2008), Earle Brown (1926-2002), Dick Higgins (1938-1998), Toshi Ichiyanagi (1933), Ray Johnson (1927-1995), Jackson Mac Low (1922-2004), George Maciunas (1931-1978), Richard Maxfield (1927-1969), Yoko Ono (1933), James Waring (1922-1975) y Christian Wolff (1934)— residían en Nueva York o en sus inmediaciones desde varios años antes de 1959 y, en mayor o menor medida, tenían cierta vinculación con John Cage (1912-1992) y su pareja, Merce Cunningham (1919-2009). Henry Flynt (1940) se encontraba también en la costa este, pues estudiaba en la Universidad de Harvard, pero se relacionaba principalmente con La Monte Young (1935).

Un grupo más reducido de colaboradores, en general más jóvenes —Joseph Byrd (1937), Walter De Maria (1935), Simone Forti (1935), Terry Jennings (1940-1981), Dennis Johnson (1938), Robert Morris (1931) y Terry Riley (1935)—, residía en California durante los años anteriores a 1959 y mantenía una estrecha relación con Young. A excepción de Johnson y Riley, todos se trasladaron a Nueva York en 1959 o 1960. El resto de los colaboradores —Claus Bremer (1924-1996), Nam June Paik (1932-2006), Dieter Roth (1930-1998) y Emmett Williams (1925-2007)— residían en Europa en ese momento.

La exposición que se presenta en el Museo Reina Sofía, recurre a lo efímero y a lo contingente para explicar el origen de esta constelación de ideas que influiría posteriormente en el minimalismo, el movimiento Fluxus, el arte conceptual y en otros artistas, en el transcurso de una década implacablemente radical y transformadora que aún no ha dejado de sorprendernos.

Arranca con espacios dedicados a introducir al espectador en este discurso, a través de fotografías y documentación relacionada con John Cage. La música tiene un espacio exclusivo al comienzo de la exposición y se pueden escuchar las piezas de Henry Flint: Trio (Violin, Cello, Piano) (1959), Untitled (Piano) (1961) y Untitled (Violin) (1961); así como Piano Piece (1960) de Terry Jennings, y otras obras de Earle Brown, Richard Maxfield, Toshi Ichiyanagi, Christian Wolff y Joseph Byrd.

Si continuamos el recorrido, nos introducimos en un amplio espacio en el que se presentan piezas que se construyeron en su día en el loft de Yoko Ono. Es aquí donde se van a representar las performances que realizó. Simone Forti. Se trata de una de las piezas clave de la exposición que recrea la disposición de las construcciones de danza de la coreógrafa que en su día se vieron en este espacio neoyorkino.

En la primavera de 1961, La Monte Young organiza una revolucionaria serie de “conciertos” en Nueva York, primero en el estudio loft de Yoko Ono en Chambers Street (Nueva York), y, después, en la AG Gallery de George Maciunas. Simone Forti (Florencia, Italia, 1935), coreógrafa y performer de danza contemporánea, participa en estos conciertos e inventa un híbrido entre danza y escultura que define como “construcciones de danza”. Su programa titulado Five Dance Constructions and Some Other Things se presentó por primera vez en en el loft de Yoko Ono. Cada una de las piezas de danza se representaba en un lugar diferente del espacio de manera que la audiencia se movía de una zona a otra para contemplarlas. Algunas de las piezas requieren estructuras elementales que se disponían a través del estudio como una instalación escultural.

Ahora en el Museo Reina Sofía, el público que se acerque a la muestra podrá ver todos los días, entre las 12:00 h y 20:00 h cinco de aquellas piezas creadas por Forti para ese espacio. En concreto, se trata de las tituladas Huddle, Slant Board, Platforms y Accompaniment for La Monte’s 2 sounds (without La Monte’s 2 sounds) y Censor.

En la pieza Huddle (Apiñamiento) un grupo de entre cinco y ocho performers se colocan muy cerca unos de otros mirándose entre sí en el centro del espacio. Forman el “apiñamiento” inclinándose hacia adelante y abrazándose por los hombros o la cintura sin dejar espacio entre ellos; es una escultura viva. Slant Board requiere una rampa de madera y varias cuerdas con nudos que sirven para que los performers se deslicen de un lado a otro con movimiento calmado y continuo. La pieza Platforms representa un dueto amoroso en el que dos performers, ocultos bajo cajas de madera, manifiestan su amor a través de los silbidos. Por último, Accompaniment for La Monte’s 2 sounds (without La Monte’s 2 sounds) requiere una cuerda colgada del techo que se enrolla y vuelve a su ser.

Se reproduce también en este espacio la instalación de Robert Morris Passageway (1961), construida en el loft de Yoko Ono, y raramente vista después, así como otras de sus piezas presentadas en la década de los sesenta.

A John Cage se le dedica un espacio importante en el que se puede escuchar su Lecture Indeterminacy. La partitura musical fue un elemento central de la actividad creativa del momento; se había liberado de la anotación convencional y se forjaba enformatos gráficos y lingüísticos. La capacidad fundamental de la partitura para registrar el tiempo –y para contenerlo, literalmente–, impulsó una actividad experimental que afectó a todos los medios y redefinió el acto creativo en las distintas disciplinas artísticas. Las clases de “Composición experimental” que dictó John Cage en la New School for Social Research de Nueva York entre 1956 y 1960, y los famosos “cursos de verano” que impartieron los compositores más influyentes en Darmstadt, el epicentro de la Nueva Música, sirvieron para divulgar las nuevas ideas entre los estudiantes de composición musical y los círculos de poetas jóvenes.
Entre los alumnos de Cage se encontraban músicos como Richard Maxfield y Toshi Ichiyanagi, pero también asistían numerosos artistas y poetas, como George Brecht, Jackson Mac Low y Dick Higgins, y artistas de happening como Allan Kaprow y Al Hansen. Los “deberes” que mandaba Cage consistían en escribir partituras que luego se interpretaban en la siguiente lección. Como la mayoría de los alumnos no sabía escribir música, componían las partituras con palabras. Así comenzó un importante proceso de “desprofesionalización” de la música que permitió que la partitura se prestara a otros usos artísticos. Muchas de ellas pueden contemplarse repartidas por las diferentes salas de esta muestra, como Infernal Landscape (octubre de 1959), que se expone por primera vez y que fue realizada por uno de los discípulos de Cage, Dick Higgins, a quien se dedica una sala.

George Brecht, que asiste a las clases de Cage, consolida su modelo de “partitura evento”, un tipo de obra que envía por correo y que representa a modo de performance y de objeto. De este autor se podrán ver las obras Sink (1963) y Table and Chairs (1962- 1963) y sus “eventos”. Un acontecimiento crucial del año 1961 es la publicación de los escritos y las conferencias de Cage bajo el título “Silencio”. Además, este mismo año Henry Flynt escribe el influyente ensayo “Concept Art”, un diagnóstico de la arbitrariedad que se estaba imponiendo después de Cage, y que él mismo estaba presenciando. Mientras tanto, en California, la coreógrafa Anna Halprin infundía a sus cursos de danza improvisada algunas ideas nuevas, añadiendo una dimensión “física” a las trayectorias artísticas en desarrollo.

A destacar los retratos fotográficos e invitaciones de Georges Maciunas para la AG Gallery, quien perfeccionó la estética de las mismas incluyendo peculiares “retratos” de los artistas, representados como personajes creativos excepcionales. La muestra también recoge la obra Painting in Three Stanzas, de Yoko Ono (1933), cuya primera exposición en Nueva York se organizó en la AG.Gallery En esa primera muestra, la artista presentó una serie de dibujos a tinta caligrafiados y un conjunto de pinturas que incitaban al pensamiento poético y a la interpretación gestual; estas pinturas debían ser representadas o alteradas, de algún modo, en un encuentro o mientras duraba la exposición.

El espectador podrá ver collages de Ray Johnson y del bailarín y coreógrafo James Waring, que realizó los diseños para Aileen Passloff. Los trabajos de algunos de los artistas europeos del momento Nam June Paik, Emmett Williams y Dieter Roth, se encuentran agrupados en otro espacio. En el último tramo de la muestra hay una sala dedicada a Fluxus, movimiento impulsado por Maciunas. Cierra la exposición un conjunto de piezas de Robert Morris y Simone Forti, y la intervención Yam Lecture de George Brecht y Robert Watts.

Con gran cariño y simpatía desde nuestra querida y culta capital de España,

Félix José Hernández.

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