Polonia, Tesoros y Colecciones Artísticas de visita en Madrid

La dama del armiño, de Leonardo da Vinci

Madrid, 1 de junio 2011

Querida Ofelia,

Los Reyes dieron hoy la bienvenida en el Palacio Real a La Dama del Armiño, el célebre retrato de Leonardo da Vinci, que podrá admirarse por primera vez en España en el marco de la exposición “Polonia, Tesoros y Colecciones Artísticas”. Patrimonio Nacional es el artífice de la presencia en Madrid de esta singular muestra, organizada con el Museo Nacional de Cracovia, con la colaboración de la Fundación Banco Santander y Acción Cultural Española.

La exposición recoge cuatrocientos años de las conquistas artísticas y culturales de Polonia, entre ellos su edad de oro: los siglos XVI y XVII. Se trata de una muestra que reúne 195 obras de inestimable valor y de diferentes disciplinas como pintura, escultura, tapices, artes decorativas y obras literarias.

Tras la inauguración de este importante acontecimiento artístico por SS.MM los Reyes y el Presidente de la República de Polonia, la exposición estará abierta al público desde el 3 de junio hasta el 4 de septiembre de 2011 en las Salas de Exposiciones Temporales del Palacio Real de Madrid.

La exposición es el resultado de un doble proyecto expositivo, en colaboración con el Museo Nacional de Cracovia, coincidente con el semestre polaco de la Presidencia de la UE. De acuerdo con el Convenio de Colaboración que Patrimonio Nacional ha firmado con las autoridades polacas, en julio próximo se inaugurará en Cracovia la exposición ―Tesoros del Patrimonio Nacional de España‖, que incluye 104 obras de excepcional valor histórico-artístico.

La exposición acoge obras de los principales museos polacos que representan el prestigioso coleccionismo del arte polaco a lo largo de su Historia. La comisaria la doctora Beata Bietronska Slota realiza un apasionante discurso entre el Arte y la Historia Moderna Europea en el que se incluyen obras de artistas como Lucas Cranach, Rembrant y Leonardo da Vinci; tapices de Bruselas; armaduras; extraordinarios ejemplos de las artes decorativas, monedas y medallas, libros, documentos y mobiliario.

En efecto, la Historia de Polonia se entrecruza con la de los grandes Estados Europeos. A lo largo de la Edad Moderna los territorios polacos formaron parte del Imperio Austrohúngaro y de Alemania, con fuertes vinculaciones con Suecia hasta constituir un país independiente, una riquísima cultura y fuerte personalidad. Junto a esta tradición centroeuropea, cabe mencionar su situación geográfica, actuando como frontera contra la influencia del Islam en momentos críticos de la expansión turca. Esta circunstancia, unida al fuerte sentimiento católico del país, establece similitudes con España en su papel histórico de defensa del catolicismo.

La formación de las grandes colecciones de Polonia obedece a tres líneas claves: la Corona, la Nobleza y la Iglesia. A finales de la Edad Moderna la Corona desarrolla un gran número de Colecciones Reales, fruto del mecenazgo Real, de botines de guerra –como el de el Sitio de Viena 1683—y de donaciones y regalos diplomáticos. La Nobleza, a lo largo del XIX, se constituyó en un indiscutible referente de la cultura y arte polacos a través de sus adquisiciones. Por último la Iglesia es el estamento que contribuye de manera decisiva a la formación de la identidad nacional y europea de Polonia custodiando a lo largo de toda su Historia importantísimas colecciones de pintura, escultura, tapices y ornamentos religiosos.

La exposición arranca a partir del mecenazgo de una burguesía floreciente y poderosa que está detrás de una importante colección de retablos y esculturas de carácter religioso. En esta sala hay piezas de los siglos XIV, XV y XVI entre las que destacan una Virgen con el Niño y la imagen de San Estanislao, patrón de Polonia.

El arte del Renacimiento se introdujo en Polonia gracias a la Nobleza y a los numerosos viajes de los artistas polacos a Italia. No obstante, Polonia no renunció a sus vínculos artísticos tradicionales adquiriendo para sus colecciones obras de arte de los principales centros europeos, ejemplo de ello son los dos tapices expuestos en la Sala 2.

La segunda Universidad Centroeuropea –después de Praga—se estableció en Cracovia. En el año 1364 el rey Casimiro el Grande obtuvo del Papa el permiso necesario para establecer la Academia de Cracovia llamada ahora Universidad Jagellogiana. A esta institución le siguieron la Academia de Zamosç (1595), la Academia Lubranski en Poznan (1518) y la Academia Vilnius (1578). Estas Instituciones reflejan la enorme influencia de las ciencias polacas en todos los aspectos culturales y científicos de la época y que tuvieron extraordinarias figuras como Copérnico y Johannes Hevelius.

La dinastía Vasa es fruto de la predilección de la Nobleza polaca por esta rama dinástica sueca. Durante el siglo XVII Polonia recibe asimismo un fuerte influjo del arte oriental con un impacto muy notable en las artes decorativas, así como en los retratos de los reyes polacos. En las Salas 4 y 5, se pueden contemplar, a través de distintas obras de arte, una serie de ritos funerarios característicos de la cultura polaca.

El Rey Juan III Sobieski participó de forma decisiva en la victoria de Viena contra el ejército turco. En la Sala 6 se ofrecen espléndidas litografías de la batalla. A su vez hay un extraordinario ejemplo de la tipología polaca de las armaduras.

En las Salas siguientes, 7 y 8, está presente la profunda creencia de la intercesión de la Virgen en el Sitio de Viena, gracias a lo cual el ejército polaco pudo regresar sano y salvo. Numerosas ofrendas así como regalos fueron ofrecidos por el Rey y los Nobles a las principales iglesias como muestra de agradecimiento.

La época sajona está representada por los reinados de los príncipes Augusto II el Fuerte (1697-1733) y Augusto III (1733-1763). El cambio de dinastía significa también un cambio de influencia. El gusto y el arte polaco con referencias francesas y alemanas surgen como expresión de la independencia espiritual de la Nobleza polaca. La indumentaria kontusz y las artes decorativas conservan su toque de identidad cultural. En la Sala 9, se pueden contemplar los retratos de los Príncipes sajones, una extraordinaria alfombra persa, piezas de porcelana procedente de los centros nacionales de producción así como cristal y mobiliario de la época.

Con el Rey Estanislao Augusto Poniatowski la colección real polaca adquiere una notable importancia en calidad y cantidad. El interés del monarca queda reflejado en las artes, la literatura y las ciencias y nombra asesor de la Colección al pintor italiano Marcello Bacciarelli. Es una etapa de plenitud que coincide con la redacción de la Constitución polaca, una de las primeras del mundo (1791). Todo ello aparece reflejado en diversos objetos en la Sala número 10 de la exposición.

A partir de entonces, finales del siglo XVIII y principios del XIX, el relevo artístico se desarrolla dentro de las grandes casas de la Nobleza polaca, que implica una importante labor de coleccionismo especialmente en el campo de la pintura. Así aparte de la colección de Estanislao Agusuto Poniatowski ya mencionada, hay que resaltar las colecciones Raczynski, Czartoryski, Lubomirski y Lanckoronski.

Obras esenciales del arte universal y que formaban parte de las colecciones de la nobleza acabarían formando parte de los museos polacos, en especial del Museo Nacional de Cracovia donde se conservan actualmente. Como ejemplo de ello en la Sala 11, se puede admirar el retrato de Rembrandt La niña en el marco (1641), La anunciación del maestro Jerzy (1517) y el retrato de La Emperatriz Isabel de Portugal, entre otras grandes obras.

Por último en la Sala 12, la obra de Leonardo da Vinci La dama del armiño. El cuadro fue adquirido por el Príncipe Adams Herzy Czartoryski hacia 1800. A partir de entonces el cuadro compartió el destino del país cuyo territorio se hallaba repartido entre Rusia, Prusia y Austria. Las tropas zaristas, la guerra entre Francia y Prusia, y la Comuna de París obligaron a continuos desplazamientos de la obra. Fue confiscada durante la II Guerra Mundial y devuelta a Cracovia al finalizar la contienda.

Será la primera vez que La dama del armiño pueda contemplarse en nuestro país, donde permanecerá hasta el 18 de agosto. Posteriormente, la obra viajará al Staatliche Museen de Berlín y a la National Gallery de Londres. Una vez finalizado este recorrido, la obra regresará a Polonia, donde deberá permanecer un plazo mínimo de 15 años antes de poder volver a abandonar el país. Se trata pues, de una oportunidad única para admirar un cuadro de la escasa obra pictórica del genial da Vinci.

La exposición ―Polonia. Tesoros y Colecciones Artísticas‖ se enmarca en un doble proyecto expositivo en colaboración con el Museo Nacional de Cracovia, desarrollándose en el semestre polaco de Presidencia de la Unión Europea. En efecto, Patrimonio Nacional y Acción Cultural Española (AC/E) mostrarán en la ciudad polaca la exposición ―Tesoros del Patrimonio Nacional de España‖ de julio a septiembre de 2011 con el apoyo de la Fundación Banco Santander. En este caso el comisario es el doctor Gabriel Moya Valgañón.

Un gran abrazo desde la Culta Madrid,

Félix José Hernández.

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