Leonor Antunes: camina por ahí, mira por aquí

  

Madrid, 10 de junio de 2011.

Querida Ofelia,

El Museo Reina Sofía presenta la primera exposición individual en España de Leonor Antunes (Lisboa, 1972). Se trata de un proyecto que la artista portuguesa ha realizado expresamente para el programa Fisuras.

Mediante una instalación —conformada por una intervención en el suelo de las salas, varias esculturas y una película—, Antunes nos habla de la relación del cuerpo con el espacio construido y la descontextualización de la arquitectura. Para ello se sirve de dos elementos protagonistas de la exposición: el hilo y el hexágono (y las respectivas subdivisiones triangulares de éste último). El hilo o cuerda, manipulado y desplegado, y la forma hexagonal repetida, funcionan como elementos definidores del espacio. La elección de estos elementos no es azarosa. Antunes ha concebido su proyecto a partir de distintos referentes o puntos de partida, como el Pabellón Español de la Exposición Universal de Bruselas de 1958, el mito del laberinto y la película “Witch’s Cradle” (1943), realizada por Maya Deren. 

La instalación de Leonor Antunes ocupa dos salas contiguas de la tercera planta del edificio Sabatini. En el suelo de cada una de ellas domina una figura de forma hexagonal que cubre casi toda la superficie, diseñada a partir de algunos paneles y elementos expositivos del Pabellón Español de la Exposición Universal de Bruselas de 1958, también conocido como “el pabellón de los hexágonos”. En realidad, el tamaño de los hexágonos se ha ampliado respecto a los originales a escala del espacio expositivo. 

Los hexágonos están compuestos por elementos triangulares, de forma que cada uno de ellos puede montarse como un puzzle, y han sido realizados con distintos materiales  (corcho, latón, caucho y cerámica vidriada). En el espacio sobrante que dejan en el suelo, ha sido reproducido el pavimento original del Pabellón a escala real, realizado con módulos triangulares de cerámica vidriada de 50 cm. de lado.

En diferentes puntos de la segunda y principal sala, encontramos varias esculturas de cuero suspendidas del techo por medio de un tejido realizado en cuerda, cuyo trazado revela la forma de un hexágono y sus respectivas subdivisiones triangulares. Estas obras también están relacionadas con elementos estructurales del citado Pabellón, pues Antunes ha querido que estructuren el espacio, es decir, que actúen como diseños en la atmósfera de la sala, sirviéndose de su transparencia y ausencia de volumen, y de las sombras que proyectan sobre las paredes.

Además, se proyecta una película en color de seis minutos de duración y en formato de 16 mm. que, bajo el título “el trayecto de la cuerda (string travel)”, muestra estas esculturas colgantes filmadas en otro contexto. En primer lugar, aparecen en otro emplazamiento, acaso el interior de un apartamento; en segundo lugar, el tiempo en que aparecen es anterior a la exposición; por último —pues en la película se presentan en estrecha relación con el cuerpo—, la escala también es diferente. Con ello, la artista pone en práctica el cambio de contexto y la ubicuidad, haciendo ver cómo las esculturas han podido adaptarse sin inconveniente a la sala expositiva.

Tanto en las esculturas colgantes como en esta proyección, está presente la idea de línea, entendida como una estructura que se va desencadenando en el espacio a través de la manipulación y extensión de cuerdas e hilos.

Uno de los puntos de partida de Leonor Antunes en la concepción de este proyecto es el Pabellón Español de la Exposición Universal de Bruselas de 1958, también conocido como “pabellón de los hexágonos”. Considerado por los expertos como uno de los mejores edificios de la arquitectura española del siglo XX, la obra de los arquitectos Ramón Vázquez Molezún y José Antonio Corrales fue trasladada en 1959 a la Casa de Campo de Madrid, donde se encuentra actualmente en estado de abandono. Aquí, los módulos hexagonales que lo componen fueron dispuestos de manera diferente a como se habían colocado en su emplazamiento original, en el contexto de la Exposición Universal, aspecto por el que Antunes se muestra atraída: “Ese carácter modular me interesa especialmente, por ser uno de los elementos que considero básicos de la escultura. Poder transformarse y adaptarse a nuevos espacios”.

La planta del Pabellón Español de Bruselas fue diseñada a partir de la repetición del elemento hexagonal. El edificio está concebido por 130 elementos iguales en forma de hexágonos de 3 metros de lado, constituyendo por lo tanto un modelo mutable, flexible. Su estructura alveolar permite que se adapte fácilmente a otros lugares, independientemente de su topografía y perímetro, manteniendo su estructura, pero cambiando la alineación de los módulos. La transparencia del espacio interior y la cualidad espacial del Pabellón, hasta cierto punto caleidoscópica, revela algunas de las características del pensamiento moderno: las ideas de repetición y normalización, la estructura desmontable, y el uso de materiales antiguos, como el ladrillo, desprovistos de su sentido tradicional.

Esta obra, que en 1958 fue galardonada con la Medalla de Oro de la Arquitectura, sirve a Antunes para contextualizar su proyecto en una época clave en la historia del arte español, como es la década de los cincuenta. En ella, entre otros hechos, tuvieron lugar la creación del Museo Español de Arte Contemporáneo (origen del Museo Reina Sofía) en 1952 y la concesión del Gran Premio de la Bienal de São Paulo a Oteiza en 1957.

Otro referente para la artista en la utilización del hilo y la presencia de las líneas en la exposición es el mito del laberinto. Según la mitología griega, Dédalo —famoso por haber construido el laberinto de Creta— fue el primer arquitecto. Sin embargo, nunca llegó a entender su estructura, pues tuvo que fabricarse unas alas para salir de él. Antunes repara en un hecho revelado por la historiadora Beatriz Colomina, quien sostiene que fue Ariadna (y no Dédalo) la primera persona en concebir una obra arquitectónica al entregar a Teseo el ovillo de hilo por medio del cual encontró la salida del laberinto tras matar al Minotauro.

Partiendo de este mito y de su interés por la relación del cuerpo con el espacio construido, Antunes utiliza un hilo o cuerda que, a través de sucesivos nudos y desplazamientos, establece planos y define volúmenes en el espacio. El hilo es también el protagonista de la película “Witch’s cradle” (1943), otro de los elementos inspiradores de Leonor Antunes en la concepción de este proyecto. Dirigida por Maya Deren en colaboración con Marcel Duchamp, fue filmada en el interior de la galería “The Art of This Century” que Peggy Guggenheim abrió en Nueva York.

El edificio, diseñado por el arquitecto y visionario Frederick Kiesler, fue concebido para alojar una nueva forma de exponer los objetos de arte. Consistía en un sistema expositivo flexible en el que Kiesler aplicó su teoría de unidad entre arte y contexto. Proyectó tres espacios distintos: la sala abstracta, la surrealista y la cinética en cuanto a extensiones del espacio imaginario y receptáculo de las obras de arte en sí mismas.

La peículas “Witch’s cradle” de Maya Deren y Duchamp, y el trayecto de la cuerda (string travel)” de Antunes se apropian de un objeto que existió temporalmente en otro lugar y en otro tiempo (la galería, abierta en Nueva York entre 1942 y 1947). También, como el Pabellón de Bruselas, el espacio de Kiesler fue desplazado a otro lugar, pues se mostró más tarde en una exposición del Centre Georges Pompidou sobre Frederick Kiesler. Ambos espacios fueron reutilizados en diferentes contextos y emplazamientos.

Leonor Antunes (Lisboa, 1972) es licenciada en Artes Visuales/Escultura en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Lisboa (1993-1998) y en 1998 se traslada a Alemania para ampliar estudios en la Staatliche Akademie der Bildenden Kunste, Karlsruhe. Su trabajo se centra en ciertos aspectos que determinan nuestro entorno, especialmente en la arquitectura y el urbanismo, que investiga, documenta y transfiere al lenguaje escultórico, enfatizando la tensión experiencial espacio-tiempo. El rigor técnico y metodológico, la observación del detalle, la duplicación, la medida, la escala humana y el sentido de la proporción, así como la elección de materiales por sus cualidades físicas y expresivas son elementos clave de su obra. Vive y trabaja entre Berlín y Lisboa. Ha expuesto en galerías de arte e instituciones públicas de Berlín, Lisboa, Londres, París y Río de Janeiro. En 2011, además de realizar este proyecto específico para el Museo Reina Sofía, participa en la Bienal de Singapur, y expondrá en el Museu de Serralves, Oporto; en Kunstverein de Düsseldorf, y en el Museo Experimental El Eco, México D.F.

Leonor Antunes. Camina por ahí. Mira por aquí / Walk around there. Look through here. Exposición abierta al público del 10 de junio al 5 de septiembre de 2011 en el  Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, gracias a la coordinación de Soledad Liano.

Un gran abrazo desde la Culta Madrid,

Félix José Hernández.

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