Por Skadar en Albania

La bandera de Albania en la frontera con Montenegro.

París, 2 de mayo de 2011.

Querida Ofelia,

Fuimos a Albania desde Montenegro. En la frontera nos esperaba la bella, culta y simpática guía albanesa Arjola. La entrada a la ciudad de Skadar es impresionante, pues pasas por un barrio de zíngaros indigentes, verdadero basurero con perros y gatos sucios por todas partes y niños que juegan entre los montones de basura.

Llegamos a la base del antiguo castillo de Rozfa, desde donde se divisa una bella vista sobre las montañas, ríos y el lago Skadar. Un grupo de alumnos de una escuela de música estaba de visita con su profesora. Enseguida se acercaron a nosotros y nos comenzaron a hablar en italiano. Por todas partes nos tomaban como italianos.

El castillo de Rozfa.

El nombre autóctono del país: Tierra de las águilas fue adoptado a partir de la rebelión contra los turcos dirigida por Skanderbeg con la bandera del águila imperial bicéfala heredada de los bizantinos. Sin embargo el nombre Albania, viene de albus, que en latín significa blanco, en referencia a la nieve de las montañas.

El pueblo más antiguo conocido que habitó el centro y norte del actual territorio de Albania fue el de los ilirios, de los cuales los albaneses son descendientes.

La actual Albania a lo largo de su historia fue territorio: griego, romano y bizantino, además de haber sido invadido en los siglos V y VI por los visigodos, hunos y ostrogodos.

A mediados del siglo XV cuando los turcos invadieron la península balcánica, Skanderbeg dirigió las luchas conjuntas de serbios, búlgaros, rumanos y otros pueblos de los Balcanes contra los turcos, convirtiéndose en el héroe nacional. Vivaldi le dedicó una ópera a Skanderbeg con su nombre. De esta época datan los primeros documentos escritos en lengua albanesa, en alfabeto cirílico.

Durante el período de ocupación, gran parte de la población ortodoxa se exilió en Italia y Grecia, mientras que la población que se quedó en el país fue convertida al Islam a lo largo de los siete siglos de ocupación.

En 1912 los albaneses obtuvieron la independencia gracias al apoyo de Austria e Italia, los que colocaron como rey a Guillermo de Wied.

En 1918 se proclamó la independencia formal de Albania, aunque pronto pasó a ser en la práctica un protectorado italiano. Se estableció de nuevo la monarquía en 1928 al subir al trono Zog I . El 7 de abril de 1939 el ejército de la Italia fascista invadió Albania y el rey huyó; entonces el gobierno italiano proclamó rey de Albania al rey de Italia, Víctor Manuel II de Saboya. Al final de la Segunda Guerra Mundial, el guerrillero comunista Enver Hoxha tomó el poder (el partido comunista, había sido creado en 1941) y en 1955 Albania pasó a ser miembro del Pacto de Varsovia.

Enver Hoxha no toleraba ningún tipo de religión, por lo cual dinamitó todos los edificios religiosos y fusiló a todos los miembros del clero ya fuera católico o ortodoxo y los imanes musulmanes.

La Gran Mezquita de Skadar.

En el centro de Skadar hogaño se levantan La Gran Mezquita, La Catedral Ortodoxa y la Catedral Católica, reconstruidas tal y como eran gracias a fotos, planos y grabados que fueron donados por personas que los habían escondido a riesgo de sus vidas. Pudimos entrar y admirar los tres templos. En una capilla a la derecha del altar mayor de la Catedral Católica hay varios paneles con las fotos de los sacerdotes asesinados por los comunistas.

En 1993 Juan Pablo II y la albanesa Madre Teresa de Calcuta recorrieron el país, en un histórico viaje.

Catedral Católica de Skadar. Fotos de sacerdotes asesinados por los comunistas.

En Albania predominan los musulmanes, pero existe una gran tolerancia religiosa, ninguna ley prohíbe ostentar su religión en las escuelas o llevar el velo integral islámico en público como en Francia. Le pregunté a una señora que hablaba italiano y me respondió: “en un país donde se quemaron las iglesias y mezquitas y se fusilaron a los religiosos, sólo a un loco se le ocurriría intentar pasar una ley que ponga límites a la más grande libertad religiosa”.

A lo largo de sus décadas de poder absoluto, Hoxha estableció una férrea dictadura, aislando completamente al país del resto del mundo hasta su muerte en 1985. Llegó a romper relaciones diplomáticas con varios países del bloque soviético e incluso con la U.R.S.S., después de sus duras críticas contra Kruschov. Terminó por acercarse al partido comunista chino.

Desde que se pasa la frontera se pueden ver numerosas casamatas y búnqueres de los setecientos mil construidos por los comunistas “para defender al país en caso de ataque imperialista”. A la muerte de Enver Hoxha, tomó el poder Ramiz Alia, pero el mundo comenzaba a cambiar : glásnost y perestroika de Gorbachov en la antigua U.R.S.S., fusilamiento de Nicolae Ceausescu en Rumanía, caída del Muro de Berlín, etc. Alia convocó en 1992 a elecciones pluripartidistas, las que fueron ganadas por el Partido Demócrata con el 62% de votos.

El 1997 fue un momento trágico para Albania, pues el país rozó la descomposición y la guerra civil. Dos hechos desencadenaron esta situación: a las caóticas elecciones legislativas en la que resultó ganador el Partido Demócrata se sumó el derrumbe de los sistemas financieros piramidales que tenían el aval de los funcionarios del gobierno de Berisha y que perjudicaron enormemente al país, al encontrarse participando en ellos cerca del 60 % de la población albanesa. Esto desencadenó un descontento generalizado, lo que provocó levantamientos armados y asaltos a cuarteles y depósitos de armas. Una sublvación dirigida por los “Comités de Salvación”, de orientación comunista, estalló en Vlorë y en el sur del país. También tuvieron lugar combates en Tirana y otras ciudades. Con el objeto de pacificar al país, la O.N.U. envió la Fuerza de Protección Multinacional (F.P.M.) , compuesta por siete mil soldados liderada por Italia. El descontento generalizado causó que el partido socialista ganara las elecciones de 1997. La F.P.M. abandonó el país en agosto.

En 2007 Albania se convirtió en el primer país del mundo en eliminar todo su armamento químico.

Las aceras de Skadar están rotas, numerosos inmuebles de paredes de ladrillos nunca recibieron una capa de cemento, sus ventanas y puertas están rotas. En resumen: el espectáculo estético de la ciudad es desolador. Aunque las personas de más de 40 años aparecen muy acabados, los jóvenes son pulcros y muy occidentales. Los chicos son musculosos (creo que serían la delicia de un miamense que conozco que pone constantemente en su página de facebook fotos de jóvenes musculosos muy machos); mientras que numerosas muchachas caminan por las calles con microfaldas vertiginosas de algunos centímetros cuadrados de tela y calzando zapatos de tacones de altura suicidaria.

Por las calles circulan gran cantidad de viejos Mercedes Benz, importados de la R.F.A., pues es parte del sueño capitalista de muchos albaneses.

Visitamos el Museo Arqueológico, donde se puede recorrer una casa típica de la burguesía albanesa. Entre los numerosos objetos, encontré muy interesante el baúl en donde las novias conservaban el ajuar de bodas. Allí también estaba de visita un grupo de alumnos de una escuela. Los niños muy simpáticos se nos acercaron hablando en italiano.

Fuimos a almorzar al restaurante La Legienda en Kisha Zojs. Allí ocurrió la única experiencia desagradable en Skadar, pues me sirvieron un bacalao que tenía un sabor raro. Devolví el plato al camarero y… me quedé sin almorzar, pues no me ofrecieron otro plato a cambio. Me trajeron el postre. Cuando le pedí la tarjeta del restaurante al camarero, me dio un rotundo NO y después lo vi comentando con sus colegas en la caja.

Después de llegar a la frontera por una carretera recientemente asfaltada, los controles de aduana fueron largos y tediosos, ya que la computadora no funcionaba. Todos los turistas eran franceses.

Nuestra encantadora guía albanesa Arjola nos saludó y dejó el autocar antes de pasar a Montenegro (sólo tres personas le dimos propina). Continuamos el viaje hacia nuestro hotel Iberostar Bellevue con Marjana, la simpática guía montenegrina que conservó nuestros pasaportes durante todo el tiempo que estuvimos en Albania. Nos los devolvió al entrar de nuevo en Montenegro.

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Por Skadar en Albania

  1. Pingback: Cubanos en el Mundo »

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s