La Descripción de Dorit Margreiter

 

 

 

París 17 de enero de 2011.

Querida Ofelia,

El Museo Reina Sofía inicia su temporada de exposiciones 2011 con Descripción, una muestra dedicada a la artista austriaca Dorit Margreiter (Viena, 1967). En la exposición podrán verse una veintena de obras que la artista ha realizado desde 2001 hasta nuestros días, y que se basan en varias formas de discurso arquitectónico y sus puntos de encuentro con la contemporaneidad. Margreiter utiliza soportes como la película, el vídeo, la obra gráfica o la fotografía. En esta ocasión se mostrarán, a lo largo de 1000 m2 de espacio expositivo, piezas que no han sido nunca expuestas y que la artista ha creado especialmente para la muestra.

Descripción está compuesta por una meditada selección de obras y es la primera recopilación importante de su trabajo. La exposición se compone de cuatro instalaciones con proyecciones fílmicas que se complementan con otras anexas, que guardan relación con ellas, y también la presencia de fotogramas de algunas de sus películas. Además, y como novedad, Margreiter ha creado para esta ocasión cuatro móviles de metal pintado de grandes dimensiones pertenecientes a la pieza zentrum (2004-2011). Cada móvil recibe el nombre de las comisarias que han trabajado con la artista en zentrum desde que el proyecto empezó en 2004.

El nexo de piezas interrelacionadas es la obra zentrum, que une los dos ejes principales de la muestra. En este film, la artista explora la arquitectura del “Bruehlzentrum” de Leipzig, edificio residencial construido en 1960 por la RDA para promover sus visiones sociopolíticas y que en el siglo XXI, como tantos otros restos arquitectónicos de la época en Alemania, iba a ser demolido por el gobierno alemán para construir viviendas a la manera de los años 30 en el centro de Leipzig. zentrum parte de la paradoja de ser un trabajo que es, a su vez, el documento de un acontecimiento y una película sobre la documentación. Esta pieza es también el punto de partida de cuatro obras nuevas, las monumentales esculturas móviles de metal que aluden a los textos instalados en los espacios contiguos, y están compuestos por las letras de un alfabeto creado por la artista. Sin embargo, aun siendo imágenes en movimiento, presentan una afinidad todavía mayor con las proyecciones cinematográficas.

También se presenta la película 10104 Angelo View Drive (2004), retrato en el que Margreiter investiga las relaciones entrelazadas entre dos mundos falsos: la arquitectura de los años sesenta y los platós de cine, tomando como ejemplo la residencia Sheats/Goldstein de Beverly Hills, que transgredió de manera radical la jerarquía arquitectónica, con mobiliario pegado al cemento y paredes móviles de cristal.

En el film Poverty Housing. Americus, Georgia (2008), la artista analiza la estetización de la pobreza a partir de un caso: la ciudad de Americus, en la que se reconstruyó, a escala, un barrio pobre de Sudáfrica. Esta pieza se proyecta en un espacio creado expresamente para la muestra a modo de cabina de proyección y que a su vez permite al visitante apreciar el magnífico proyector de 35 mm.

Por último, se proyecta Pavilion (2009), película creada para la Bienal de Venecia de 2009 y basada en el pabellón que diseñó en 1934 el célebre arquitecto vienés Josef Hoffman, co-fundador, junto con Gustav Klimt, de la Secesión Vienesa.

Además de esas piezas fílmicas, la exposición mostrará también fotogramas de algunas películas de Margreiter, como Paramount Studio (2002), que presenta los interiores vacíos de los estudios Paramount, a la espera de la siguiente producción.

Para esta exposición, Margreiter ha elegido un modo retórico, más cercano a lo descriptivo que a lo polémico. Sin embargo, existe también un matiz contenido, subyacente, con el que se modula una incisiva política de género, presente en su trabajo a lo largo de la última década. Ello puede verse en cómo la artista une varios temas que se engloban, de manera libre, bajo la rúbrica de la arquitectura: la vivienda (pública y privada); el espacio (doméstico y social); los interiores (físicos y psíquicos); la muestra y la exhibición.

Por otro lado, Descripción alude a ciertos dilemas, teóricos y prácticos, que se extraen de la dialéctica de la conservación y la destrucción de edificios. OMA, el estudio de arquitectura fundado por Rem Koolhaas en los setenta, afirmó, en la pasada edición de la Bienal de Venecia, que la destrucción generalizada de la arquitectura social de la posguerra fue provocada por la ira global. Con el conjunto de obras que pueden verse en Descripción la artista indudablemente pone en entredicho estos dilemas, presentándolos como una incongruencia esencial.

Margreiter no teoriza o contextualiza históricamente dichos problemas de conservación/destrucción. En lugar de eso, ofrece modelos alternativos que pueden emplearse como herramientas para desmontar las representaciones socioculturales que determinan y gobiernan el entorno construido.

Doris Margreiter estudió en la Academia de Artes Aplicadas de Viena, y completó su formación artística en Leipzig, Berlín, Tokyo y Los Angeles. Aparte de su faceta artística, también es profesora y comisaria de exposiciones. Como creadora, protagoniza un particular movimiento que empezó a cuestionar los sistemas prevalecientes de representación y comunicación en el arte a principios de los noventa. Junto con otros artistas, tales como Mathias Poledna o Florian Pumhösl, se embarcó en varios proyectos conjuntos, incluyendo la instalación Impact (1993). Su enfoque ha ido desarrollando un método artístico interdisciplinar que trasciende las cuestiones que hallamos normalmente como inherentes en el arte, y contiene numerosas influencias de los estudios culturales. Por otro lado, analiza y cuestiona las conexiones políticas, etnológicas y arquitectónicas.

Como motivo principal de su obra, Margreiter investiga y reivindica, mediante vídeos, fotografías e instalaciones, los espacios sociales construidos por la imagen popular y el cine. Así, su trabajo ilumina una subjetividad moderna y las posibilidades que tiene ésta de hacerse un hueco en la vida cotidiana. Desde las primeras exposiciones individuales que realizó, a principios de los noventa, su obra ya refería al motivo de la comunicación y la transmisión como metáfora de las partidas sociales —especialmente los movimientos migratorios, cuyo testimonio vivió de cerca en su familia— y la cultura popular transmitida por los medios. En su trabajo, todos estos temas se entrelazan también con cuestiones de política de género.

A lo largo de su trayectoria, la artista ha investigado repetidamente la popularización de la arquitectura moderna en el cine; el contexto de la arquitectura; el rol que el espectador, llamado quizás también “usuario”, ejerce sobre la construcción de un edificio; o el papel que la arquitectura tiene, de manera cotidiana, en la creación de identidades, siempre desafiando los convencionalismos de la representación. En estos procesos, Margreiter analiza minuciosamente el uso de diferentes medios, tales como el cine, el vídeo, el texto, el dibujo o la fotografía. Por otro lado, las cuestiones de conservación y de destrucción de la reciente arquitectura moderna le permiten investigar otros asuntos de carácter más general y que influyen en el contexto sociocultural actual.

En este proyecto multilateral, el concepto de analogía, en tanto parecido relacional, da unidad al conjunto. Sus piezas generan un lenguaje versátil para la representación verbal y visual. Por medio de hábiles transposiciones entre lo digital, lo fílmico y las formas materiales de representación, Margreiter construye un espacio discursivo que le permite investigar las ramificaciones socioculturales de lo que OMA define como el “cronocaos” de nuestra época.

La artista transmite también a su producción un foco de atención hacia las estrategias documentales y sobre la presencia, ausencia y circulación de las imágenes. Mediante su obra, investiga continuamente la relación contingente de estética contemporánea en la interfaz de la cultura “alta” y la cultura “baja” o “popular”. Del acontecimiento en directo a la película; del dibujo a la impresión digital; de la tipografía a la arquitectura, la artista no sólo refleja la política de los medios, sino también la política de la representación de estos medios y de sus vínculos institucionales.

En la actualidad, Dorit Margreiter vive y trabaja en Viena, donde es profesora de vídeo e instalación en la Akademie der Bildenden Künste.

 

Con motivo de la muestra se va a editar un catálogo que, además de reproducir las obras expuestas, contará con textos de André Rottmann (crítico de arte y ensayista) y Penelope Curtis (actual directora de la Tate Britain de Londres). Asimismo, la publicación contará con una extensa biografía de la artista.

La exposición estará abierta al público hasta el 25 de abril de 2011 en el madrileño  Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

Su comisario es  Lynne Cooke y la coordinadora Lucía Ybarra.

Como ya sabes, la capital española ofrece numerosas posibilidades de enriquecimiento cultural y uno de sus centros culturales más importantes es el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

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