Consequences by Noor

 

París, 28 de noviembre de 2010.

 

Querida Ofelia,

Consequences by Noor es un proyecto realizado por la agencia fotográfica NOOR con el apoyo de Greenpeace Internacional y Nikon, que captura las consecuencias de la acción del hombre sobre el medio ambiente y trata de sensibilizar y concienciar de la necesidad de actuar para mitigar el problema.

 

El Círculo de Bellas Artes de Madrid inaugura el día 30 de noviembre de 2010 la exposición de fotoperiodismo que recoge las obras de los periodistas que fundaron y/o trabajan para la agencia: Jan Grarup, Yuri Kozyrev, Kadir Van Lohuizen, Nina Berman, Pep Bonet, Francesco Zizola, Philip Blankinsop, Jon Lowenstein, Stanley Greene y Alixandra Fazzina. Todos ellos son profesionales independientes que se unen en este proyecto conjunto para combinar su arte con sus inquietudes y su preocupación por la realidad social.

 

La muestra que ahora acoge el CBA se expuso por primera vez en la Cumbre del Clima de las Naciones Unidas (Copenhague, 2009), y ha realizado un recorrido itinerante por varios puntos del planeta. En todos ellos, ha tenido una gran aceptación y repercusión.  Un total de 53 obras fotográficas mostrarán las secuelas del cambio climático y cómo los seres humanos somos los causantes y las principales víctimas. La selección de dichas obras se ha llevado a cabo dentro de las series que cada uno de los fotógrafos ha desarrollado en Consequences by Noor. Así, Jan Grarup nos acerca la serie Climate refugee, que narra la vida de los denominados refugiados climáticos, personas que llegan al campamento de Dadaab (Kenya) huyendo de las sequías y que, estima la ONU, serán un total de 50 millones –sólo en África- en 2012.

 

Yuri Kozyrev recoge en Penínisula de Yamal las dificultades a las que se enfrentan los habitantes indígenas Nenets por la transformación de la tundra en un pantano cenagoso debido a las altas temperaturas, y por el voraz apetito mundial en busca de gas natural, del que su península contiene la mayor reserva natural.

 

Guerra forestal en Brasil es el título de la serie que Kadir Van Lohuizen ha creado para mostrar al mundo la fulminante deforestación que están sufriendo los bosques tropicales de la Amazonia brasileña y la contaminación que causan los métodos, a menudo ilegales, de tala de árboles.

 

Nina Berman desarrolla Camino de destrucción, un ejemplo de las desastrosas consecuencias del calentamiento global que, en la Columbia Británica, permite sobrevivir y proliferar a las larvas de escarabajo de pino, responsables de diezmar más de 14.500 hectáreas de bosques de este tipo de árbol en la región canadiense.

 

Blackfields, de Pep Bonet, presenta el peligroso y sucio negocio de la minería de carbón tomando por escenario Polonia, uno de los mayores productores europeos de esta materia prima y uno de los países más contaminados del continente. Este fotógrafo español pretende demostrar, además del perjuicio de la mina para los trabajadores que a ella descienden, el peligro que entraña toda la contaminación de los lagos, arroyos y aguas subterráneas, así como del aire, debido a los residuos líquidos y el humo de las centrales térmicas.

 

Stanley Greene nos traslada a Groenlandia para informar sobre la alarmante velocidad a la que se derriten las capas de hielo y lo que esto conlleva para los habitantes, en Sombras de Cambio. Los Inuit, indígenas de la zona, no pueden trasladarse a sus habituales territorios de caza porque la superficie no es lo suficientemente gruesa como para soportar su peso.

 

El deshielo de los glaciares también preocupa a Francesco Zizola que, en Un paraíso en peligro, enseña como las Islas Maldivas será la primera de muchas regiones en desaparecer y propiciar una migración forzada debido al aumento del nivel de mar, que además desbordará países en vías de desarrollo sin posibilidad de asumir la llegada de tantos refugiados climáticos.

 

Philip Blenkinsop viaja a la India y, a través de El carbón ardiente de Jharia, muestra la vida en esta ciudad, bajo cuya corteza terrestre, descansa uno de los mayores depósitos de carbón del país. El fuego que ha ardido en sus minas desde hace un siglo convierte a la región en un lugar susceptible de sufrir un desastre ecológico: el aire contaminado con humos y gases venenosos y el suelo erosionado ponen muchas vidas en peligro.

 

John Lowenstein representa en su serie En las arenas petrolíferas las dos caras del negocio en torno al crudo. Por un lado, Canadá se está enriqueciendo gracias a las arenas petrolíferas de Alberta, que hincha sus arcas y atrae a trabajadores del oro negro procedentes de todo el mundo. Por otro lado, la explotación minera del subsuelo está degradando el paisaje, y contaminando el agua y el aire. Un ejemplo: las industrias asociadas de refinado del crudo representan el cinco por ciento del total de las emisiones de gases efecto invernadero del país.

Y así van las cosas por este mundo del siglo XXI.

Un gran abrazo desde estas lejanas tierras,

Félix José Hernández.

 

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