Tras las huellas del gran Leonardo da Vinci


Pila bautismal donde fue bautizado Leonardo en la Iglesia de la Santa Cruz.

París, 28 de agosto de 2010.
Mi querida Ofelia,
Hace sólo tres días, convertí en realidad uno de mis sueños, visitar el pueblito de Vinci y la casa natal del gran Leonardo. Un lugar de encanto, rodeado de verdes colinas cubiertas por olivares.
En el sitio llamado Anchiano, a unos 3 kms. de Vinci, se encuentra la casa natal de Leonardo, rodeada por olivares centenarios de la colina del Montalbano. Abierta al público, la casa hospeda una exhibición temporal con reproducciones de dibujos, que representan vistas de la campiña toscana y un mapa del río Arno hechos por Leonardo. Además de la carretera, un sendero de peatones llamado “Strada Verde” lleva directamente a Anchiano desde Vinci.
El lugar que representa el símbolo de la presencia de Leonardo en Vinci es la casa natal de Leonardo en Anchiano. El nacimiento de Leonardo, hijo ilegítimo del notario llamado Ser Piero da Vinci y de Caterina, fue el 15 Abril de 1452 y fue registrado por su abuelo, Ser Antonio da Vinci, en la última hoja del protocolo notarial de su padre. Ser Antonio, anotó en este importante documento la fecha y la hora de nacimiento de su nieto pero no nos provee informaciones detalladas sobre el lugar donde él nació.
Sin embargo entre los nombres de los padrinos y de las madrinas de Leonardo se enumeran algunos que vivían en el pueblo de Santa Lucía en Paterno, y Anchiano, que entonces pertenecía a éste.
Además, la casa que ya existía en Anchiano en 1427, se encuentra en una finca que desde el final del siglo XV perteneció por mucho tiempo a los da Vinci: hoy en día se sigue viendo en la fachada de la casa el escudo de armas de su familia.
Una consolidada tradición local, incluso seguida por la historiadora del siglo XIX Emanuela Repetti, indica la casa de Anchiano como el lugar donde Leonardo da Vinci nació.
Se puede presumir de que él volviera allí a visitar a sus hermanos a principios del siglo XVI, cuando se dedicó a sus proyectos en los alrededores de Vinci. Otros edificios que subrayan el vínculo de la familia de Leonardo con Vinci se encuentran esparcidos por el centro histórico: en la esquina situada enfrente de la plaza Guazzesi todavía existe un palacio perteneciente hasta 1551 a Guglielmo di ser Piero da Vinci, hermanastro de Leonardo, mientras otro hermanastro, un tal Giovanni, de manera probable alquiló una pieza para utilizarla como taberna en unos de los edificios que se encuentran en la que llaman hoy en día plaza Leonardo da Vinci.
Después de 10 años de la muerte en Amboise de Leonardo, su décimo hermanastro, Bartolomeo, tuvo como hijo en Vinci entre 1529 y 1530, al escultor Pierino da Vinci, el cual moriría en Pisa en 1553.
Por dentro de las murallas que rodean el centro de la ciudad, la Iglesia de La Santa Croce (Santa Cruz) todavía conserva la pila bautismal donde Leonardo fue bautizado, ésta se considera como un ulterior precioso testimonio de la cercanía afectiva del “Vinciano” con su ciudad natal.

Tenemos pocas noticias sobre, Caterina, la madre de Leonardo. Se opina que de manera probable trabajó como criada en casa de la familia da Vinci y que después de un año del nacimiento de Leonardo, en 1453, se casó con Antonio di Piero di Andrea di Giovanni di Buti, llamado Accattabriga, y se mudó con él a San Pantaleo, pueblo cerca de Vinci. Leonardo no se fue con su madre, sino que se quedó a vivir con la familia de su padre, aunque pudo frecuentar la casa de ella en San Pantaleo, en Campo Zeppi, lugar animado por los gritos de los cinco hijos de Caterina y Accattabriga. Aunque Leonardo se mudó a Florencia para trabajar en la tienda de Verrocchio, siguió yendo a visitar su lugar natal.
Se cree que solía regresar a Vinci porque era costumbre durante aquellos años la de ir a las fiestas celebradas a menudo en honor de la Virgen en la zona de Montalbano, encantador macizo de colinas donde Vinci se sitúa a los pies. El famoso dibujo, conservado hoy en día en los Ufizzi, representa un estudio de paisaje realizado de manera probable de una colina del Montalbano.Éste lleva la nota “di di Santa Maria della Neve / addi 5 d’aghossto 1473”, en efecto ésta testifica la presencia de Leonardo en Vinci el día en que, en el pueblo cercano de Montevettolini, se celebraba la fiesta en honor de la Virgen de la Nieves, como se suele hacer hoy en día el primer domingo del mes de agosto.
El hecho de que Leonardo volviera a Vinci, se demuestra también por otro documento fechado el 3 de mayo de 1478, en el que su nombre se encuentra en la estipula de un contrato ocurrido en el Castillo de los Condes Guidi; el acta notarial ratificaba la cesión a su tío Francisco de un molino en el castillo de Vinci y Leonardo estaba entre los herederos.
En una hoja de 1506/1507 del Código Atlántico aparece una referencia precisa sobre los varios molinos presentes en el territorio de Vinci al principio del siglo XVI: el Mulino della Doccia, situado en el homónimo sitio, cerca del castillo de Vinci. A lo largo del itinerario llamado “strada verde”.
Otro grupo de dibujos representa el proyecto para la construcción de una presa en el torrente Vincio y para una cuenca que reuniera las aguas en el sitio llamado Serravalle, situado al este de la aldea de Vinci. Durante aquellos años Leonardo solía recorrer a lo largo y ancho el valle del río Arno, la zona del pantano de Fucecchio y el lago de Bientina como se documenta en los dos célebres mapas de Leonardo, ambos de 1543, que de manera sorprendente corresponden a la cartografía actual: La Toscana nord-occidentale (Cód. Madrid II, foll. 22v-23r) y La valle dell Arno con il progetto di un canale navigable Firenze-mare (Cod. Windsor. RL 12685). Leonardo estudió la geología y los fósiles del Montalbano. Entre 1506 y 1509 reunió todos estos resultados en el Código Leicester, ya conocido como Código Hammer, hoy en día pertenecen a Mr. Bill Gates. Siempre en el territorio de Montalbano, el lugar llamado Bacchereto se atesta como el pueblo natal de su abuela paterna, Lucía, mujer de
“ser Antonio da Vinci”, y como el lugar donde uno de los tíos abuelos de Leonardo, Baldassarre, y posteriormente el padre ser Piero poseyeron una finca en la zona llamada Toia.
El Museo Leonardiano se encuentra en sus dos sedes de la Palazzina Uzielli y del Castillo de los Condes Guidi, el mismo se propone como centro de documentación sobre Leonardo y sobre el saber científico del Renacimiento. Por dentro de la Palazzina Uzielli, donde se puede comenzar la visita, se encuentran las secciones sobre las máquinas de obra y las textiles, documentadas por reconstrucciones digitales animadas. El edificio hospeda también espacios para exposiciones temporáneas y para el desarrollo didáctico.
La visita del museo sigue al Castillo de los Condes Guidi donde están las máquinas y modelos sobre varios sectores de estudio: de las máquinas militares a aquéllas para el vuelo, otras para moverse sobre el agua o las de por tierra – entre éstas encontramos el coche de Leonardo – En el Castillo se sitúa también la Sala de Óptica dedicada a los estudios de Leonardo sobre la materia física de la luz.


La bicicleta ideada por Leonardo


Vinci, en los últimos años, ha tenido el propósito explícito de volver a calificar la imagen urbana de su centro histórico medieval como pueblo natal de Leonardo y como lugar por excelencia de las memorias del gran Vinciano, por supuesto se ha dedicado a él un recorrido cultural que se desarrolla por toda la ciudad.
El itinerario empieza en el centro histórico de la antigua aldea, el Castillo de Vinci: que se compone de una torre y varias casas que se unen, rodeado por altas murallas con estructura ovalada que recuerda la planta de una embarcación, es por eso que en la tradición popular lo llamaban “castello della nave” (castillo del buque). El complejo se remonta a la Alta Edad Media. Alrededor del año mil pasó a ser posesión de los Condes Guidi, los que gobernaron hasta 1254, cuando el pueblo fue sometido por Florencia y transformado en ayuntamiento. Después de varias vicisitudes y modificaciones de su estructura originaria, su posesión pasó a unos privados en el siglo XVII y restituido al ayuntamiento de Vinci en 1919 durante las celebraciones del cuarto centenario de la muerte de Leonardo.
El 15 Abril de 1953, después del quinto centenario de su nacimiento, se constituyó el Museo Leonardiano, gracias a una donación por parte de la compañía transnacional IBM, con una serie de modelos de máquinas reconstruidas siguiendo los dibujos de Leonardo. Desde entonces muchos otros modelos se han añadido gracias a la aportación de estudiosos, donantes y de inversiones del ayuntamiento de Vinci, y también por parte de entes públicos y privados, convirtiéndose en unas de las colecciones más amplia y originales del Leonardo técnico, ingeniero, arquitecto y científico. El museo fue restaurado en 1986 y en los últimos años su colección se ha ampliado gracias a la unión del itinerario museal del castillo de los Condes Guidi con la “Palazzina Uzielli.” Éste ahora dispone de dos sedes cercanas en el centro histórico de Vinci, proponiéndose documentar de manera amplia la experiencia de Leonardo, y en general la técnica del Renacimiento, a través de modelos y experimentos sacados de manuscritos de la época, reinterpretados sobre la base de investigaciones históricas puestas al día y verificadas técnicamente, presentadas según una pluralidad de modalidades comunicativas.
La entrada al recorrido museal se sitúa en la plaza de los Guidi (Piazza dei Guidi), realizada por Mimmo Paladin (2006), el cual ha creado una autónoma escenografía en línea con la figura artística y científica de su principal inspirador, Leonardo da Vinci. Las arquitecturas-esculturas de la plaza, con el detalle del poliedro estrellado que indica al visitante la entrada del museo, evocan la confianza de Leonardo y del Renacimiento para la geometría y las matemáticas y el vínculo de éstas con la técnica, la investigación científica y el arte.
Al salir de la Palazzina Uzielli para dirigirse a visitar la parte histórica de la colección por el interior del Castillo de los Condes Guidi, se llega a la Plaza Guido Masi, verdadera terraza panorámica que da a la campiña de Vinci. Allí se encuentra la gran escultura de madera hecha por Mario Ceroli (1987) que interpreta y visualiza la imagen del Hombre Vitruviano de Leonardo: la proporción y el alma se refleja en la obra maestra de la naturaleza: el cuerpo humano, representado en la doble figura geométrica del círculo y del cuadrado.


Obra de Mario Cerolli en la terraza del castillo museo.

Por dentro de las murallas que rodean el castillo encontramos otro lugar interesantísimo desde el punto de vista cultural: la Biblioteca Leonardiana. Ésta representa un centro de documentación completo y especializado en la obra de Leonardo da Vinci. Su historia empezó al final del siglo XIX cuando el estudioso “leonardiano” Gustavo Uzielli y el alcalde de Vinci de aquel tiempo Roberto Martelli, comenzaron a promover una colección de textos dedicada a Leonardo, con la voluntad de afirmar el papel del pueblo como meta de estudio para los “leonardistas” y los aficionados.
La colección creció gracias a las donaciones por parte de investigadores y estudiosos, convirtiéndose de manera oficial en biblioteca en 1928, y tuvo su primera sede oficial en 1939 en el castillo de los Condes Guidi. En 1983 se mudó de manera definitiva a su sede actual en la calle La Pira.
Por fuera de las murallas, a lo largo de Via Montalbano, en las antiguas bodegas del castillo de Vinci se encuentra el Museo Ideale Leonardo Da Vinci. Contiene una colección privada que posee documentos y reconstrucciones sobre Leonardo. En la central Plaza de la Libertad está el monumento ecuestre de bronce hecho por la escultora Nina Akamu (1997), inspirado en los numerosos dibujos de caballos de da Vinci, y sobre todo a los del proyecto inacabado de la colosal estatua dedicada a Francesco Sforza, señor de Milán, al que Leonardo se dedicó en sus primeros años de estancia en Milán entre 1482 y 1489. La obra fue donada al pueblo de Vinci en 2001 por la fundación americana Leonardo da Vinci’s Horse.


Vista desde la habitación del niño Leonardo. Poco ha cambiado en más de cinco siglos

Deseo dar mis más sinceras gracias a la Doctora Stefania Marvogli, responsable de la Oficina de Turismo de Vinci, por su amabilidad y la cantidad de informaciones que me brindó, sin las cuales esta crónica y la que publicaré en italiano hubieran sido muy difíciles de escribir.
Un gran abrazo desde La Ciudad Luz con gran cariño,
Félix José Hernández.
-El Museo Leonardiano
Palazzina Uzielli y Castillo de los Condes.
Guidi Piazza dei Guidi (Plaza de los Guidi) Tel. 0571 933251
www.museoleonardiano.it
 
-La Casa natal de Leonardo
Anchiano (Vinci)
 
-La Biblioteca Leonardiana
Via G. La Pira 1
.Tel. 0571 933250
www.bibliotecaleonardiana.it
 
Para ir desde Florencia, se toma el tren de la línea Firenze-Pisa y se baja en la estación de Empoli (30 minutos), allí se toma el autobús Copit de la línea Empoli-Vinci (20 minutos).
-Informaciones y reservaciones
Ufficio Turistico Intercomunale
Via della Torre, 11
50059 Vinci (Fi)
Teléfono:(39) 0571 568 012; fax(39) 0571 567 930
terredelrinascimento@comune.vinci.fi.it

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2 respuestas a Tras las huellas del gran Leonardo da Vinci

  1. luis nicolas caldera ortiz dijo:

    compre una moneda conmemorativa de la batalla de angliaih y leonardo cambio mivida y me enseño a ver el mundo como el lo miraba hoy les enseño quien era leonardo y lo que dejo a la humanidad su grandesa y humildad lo dice todo doy grasias al señor por seres como leonardo que muestran al mundo un poco de su luz gracias leonardo nico…

  2. Diana E. Martín Herrero dijo:

    Escribo desde Madrid.
    Que artículo tan bello e interesante. Muchos pasan por Florencia, pero pocos visitan Vinci, el pueblecito que vio nacer al maestro. Yo estuve hace muchos años y ahí se comprende el amor de Leonardo hacia la naturaleza y su espíritu tranquilo y contemplativo.
    Nació y creció rodeado de belleza natural y eso marcó su modo de ver las cosas y su modo de trabajar. Gracias de nuevo, a vosotros y, como no y siempre, al maestro Leonardo.

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